De la ansiedad a la tristeza persistente
Frecuentemente, los pacientes experimentan una ansiedad paralizante que suele coexistir con estados de depresión. Esta mezcla de síntomas puede derivar en una tristeza persistente que nubla el juicio y la toma de decisiones. En cuadros más agudos, la persona puede enfrentar ataques de pánico repentinos o desarrollar fobias específicas que limitan su autonomía, convirtiéndose en señales claras de que la salud mental requiere atención inmediata.