¿Cómo impacta la falta de resolución en la salud física?
Los conflictos personales no resueltos suelen ser la raíz de episodios de insomnio y estados de fatiga persistente. Si la tensión se prolonga, el individuo puede experimentar ataques de pánico o desarrollar fobias que limitan su autonomía. Este desgaste constante no solo afecta el descanso, sino que debilita el sistema inmunológico, dejando a la persona vulnerable ante la depresión y una tristeza persistente que nubla su visión del futuro.