El ciclo entre el conflicto y el malestar psicosomático
Cuando los problemas de pareja se vuelven crónicos, es común que aparezcan síntomas de insomnio o una tristeza persistente que nubla la capacidad de disfrutar la vida. Esta carga emocional puede derivar en una baja autoestima, donde uno o ambos miembros comienzan a dudar de su valor personal. En casos más severos, la presión constante de la falta de armonía en casa puede gatillar ataques de pánico o intensas fobias sociales vinculadas al miedo al juicio externo.